La energía solar térmica puede aplicarse de forma satisfactoria en toda España.
Su principal aplicación es la producción de agua caliente sanitaria y el caldeo de agua de piscinas. Pero además puede ser un complemento interesante como apoyo a calefacción, en aquellos sistemas que utilicen agua de aporte a menos de 60°C (sistemas de suelo radiante o fan-coil). Asimismo es aplicable a caldeo de liquidos en industrias.
En todos los casos, una instalación de energía solar térmica necesita del apoyo de un sistema convencional de energía (caldera de gas o gasóleo, bomba de calor, etc.).
Un buen diseño de la instalación, así como un adecuado mantenimiento, nos garantiza una alta producción y una larga duración, que puede superar los 20 años.
Una aplicación muy interesante es la refrigeración mediante un sistema de absorción combinado con un sistema de energía solar térmica, pues en este caso la época de mayor demanda (verano) coincide con la de mayor producción.
El período de amortización de una instalación solar térmica depende, fundamentalmente, del combustible a sustituir y de la zona geográfica. A modo orientativo:
- Si el combustible sustituido es gas o gasóleo, entre 10 y 12 años.
- Si el combustible sustituido es electricidad (no tarifa nocturna), entre 5 y 6 años.
Si desea solicitar un presupuesto, rellene el siguiente formulario